La revolución de la inteligencia artificial (IA) ha transformado innumerables sectores, automatizando y optimizando procesos que anteriormente requerían intervención manual. Esta transformación se ha evidenciado en una reciente encuesta de McKinsey, donde se mostró que el 63% de las organizaciones vieron un aumento en sus ingresos en 2022 gracias a la IA. Las áreas beneficiadas incluyen operaciones de servicios, manufactura, recursos humanos, marketing, ventas, gestión de riesgos y cadena de suministro.

Sin embargo, en Colombia, los microcomercios han enfrentado desafíos en su proceso de digitalización, haciendo que la adopción de la IA parezca un objetivo lejano. Ante esta brecha, Kuadra, una plataforma de gestión empresarial, ha introducido a «Lili», una asistente virtual diseñada específicamente para microcomercios. Esta herramienta estará disponible gratuitamente en agosto y funcionará las 24 horas del día, todos los días de la semana. Lili no solo ofrece recomendaciones, sino que también toma decisiones para optimizar procesos comerciales y desarrolla estrategias de contenido para impulsar el crecimiento de los negocios.
Daniel Acevedo, CEO y cofundador de Kuadra, expresó: “Lili es una solución revolucionaria que aprovecha el poder de la IA para brindar a los microcomercios una ventaja competitiva en un entorno digital cada vez más exigente. Esta herramienta intuitiva y fácil de usar permite a los gerentes acceder a funciones avanzadas que anteriormente solo estaban al alcance de las grandes empresas”. Es evidente que la IA ha marcado un punto de inflexión en la forma en que operamos a nivel global. Con herramientas como Lili, los microcomercios tienen ahora la oportunidad de maximizar sus ventas y mejorar su rentabilidad en este paisaje digital en constante evolución.

«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo», solía decir Mandela. Yo soy ingeniero informático pero mi verdadera pasión siempre ha sido enseñar. Desde mis tiempos de estudiante, tenía este bichito de querer saber más y más. Pero no todo es código y algoritmos; lo que realmente me llena es compartir lo que sé con otros. A diario, después de clase, me detengo un momento y pienso: «¿Qué puedo hacer mejor mañana?». Siempre estoy en busca de nuevas formas de hacer que mis clases sean más chulas y efectivas. Más allá de la informática, lo que realmente importa es esa chispa que ves en los ojos de alguien cuando descubre algo nuevo gracias a ti. ¡Eso es lo que realmente define mi éxito!

