La incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) en el tejido económico de España podría traducirse en un aumento anual del Producto Interior Bruto (PIB) de 17.446 millones de euros, lo que representa un ascenso del 1,2% cada año hasta el 2030. Este incremento sería el resultado de la adopción de IA en diversos sectores, incluyendo la administración pública, grandes corporaciones, pequeñas y medianas empresas (pymes), y microempresas.

El análisis proyectado en la obra ‘Inteligencia Artificial y Éxito Empresarial’, autoría de Jorge Díaz Cardiel Torres, director de Advice Strategic Consultants, estima que la suma acumulada al PIB español alcanzaría los 139.568 millones de euros en el periodo mencionado. Basándose en el PIB proyectado para 2023, que supera el billón y medio de euros, se espera que para el cierre de la década la cifra se incremente hasta los 1,47 billones de euros.
En un escenario optimista, donde la IA se emplee en sinergia con otras tecnologías digitales como la nube, Big Data, Blockchain y ciberseguridad, el PIB podría ver un incremento anual superior, estimado en más de 34.892 millones de euros, lo que se traduce en un crecimiento del 2,4% anual hasta 2030.
A nivel global, la implementación de la Inteligencia Artificial General podría resultar en un aumento del PIB mundial de hasta 17 billones de euros, mientras que la Inteligencia Artificial Generativa contribuiría con 4,4 billones de euros en el mismo periodo.
Para alcanzar estos objetivos en España, el sector tecnológico debe asumir un doble papel: adoptar internamente las tecnologías digitales en todos sus procesos y actuar como catalizador de la transformación digital en otros sectores y en la administración pública.
Actualmente, el 31,8% de las empresas españolas utiliza servicios en la nube, el 13,9% analiza grandes volúmenes de datos y un 11,8% ha integrado la IA en sus operaciones. Además, el 7,8% de las empresas incorpora robots en sus procesos y un 30% realiza ventas online.
No obstante, existe una marcada disparidad en la adopción de estas tecnologías entre pymes y microempresas. Para cerrar esta brecha, es crucial que las microempresas, donde solo el 4,6% utiliza IA y el 3,7% analiza grandes datos, intensifiquen su convergencia tecnológica. El uso de robots también es limitado, destacando que solo el 1,4% de las microempresas los emplea en comparación con el 7,8% de las empresas de mayor tamaño.

«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo», solía decir Mandela. Yo soy ingeniero informático pero mi verdadera pasión siempre ha sido enseñar. Desde mis tiempos de estudiante, tenía este bichito de querer saber más y más. Pero no todo es código y algoritmos; lo que realmente me llena es compartir lo que sé con otros. A diario, después de clase, me detengo un momento y pienso: «¿Qué puedo hacer mejor mañana?». Siempre estoy en busca de nuevas formas de hacer que mis clases sean más chulas y efectivas. Más allá de la informática, lo que realmente importa es esa chispa que ves en los ojos de alguien cuando descubre algo nuevo gracias a ti. ¡Eso es lo que realmente define mi éxito!

