La Fundación Telefónica Movistar ha anunciado el lanzamiento de un nuevo ciclo de talleres educativos dirigidos a estudiantes de nivel preescolar, primario y secundario. Estos talleres, que estarán disponibles hasta diciembre, son completamente gratuitos, aunque cuentan con cupos limitados.

El propósito principal de esta iniciativa es proporcionar a los estudiantes herramientas que les permitan desarrollar habilidades y competencias en áreas de tecnología e innovación. En un mundo que se está digitalizando rápidamente, es esencial que los jóvenes estén equipados con el conocimiento y las habilidades necesarias para adaptarse y prosperar.
La última vez que se ofrecieron estos talleres fue en 2019, antes de la irrupción de la pandemia. En esa ocasión, participaron 268 instituciones educativas y se inscribieron 1.110 estudiantes. Sin embargo, para este nuevo ciclo, la Fundación tiene expectativas aún mayores. Josefina Pallares, coordinadora de Proyectos de Educación de la Fundación Telefónica Movistar, compartió con iProUP su entusiasmo por la nueva edición, expresando la esperanza de llegar a más de 6.000 estudiantes. Pallares enfatizó el compromiso de la Fundación con la «digitalización inclusiva» y la importancia de que los estudiantes tengan experiencias presenciales con herramientas tecnológicas avanzadas, como la robótica, la programación y la inteligencia artificial.
La Fundación ha programado diez talleres semanales hasta diciembre, con sesiones tanto en la mañana como en la tarde. A pesar de que se ofrecen más de 200 cupos, ya han sido casi completamente llenados, lo que demuestra el alto interés en este tipo de formación.
Las instituciones educativas interesadas en participar en estos talleres innovadores deben actuar rápidamente para asegurar un lugar, dada la alta demanda. Es una oportunidad única para que los estudiantes se sumerjan en el mundo de la tecnología y se preparen para el futuro digital.

«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo», solía decir Mandela. Yo soy ingeniero informático pero mi verdadera pasión siempre ha sido enseñar. Desde mis tiempos de estudiante, tenía este bichito de querer saber más y más. Pero no todo es código y algoritmos; lo que realmente me llena es compartir lo que sé con otros. A diario, después de clase, me detengo un momento y pienso: «¿Qué puedo hacer mejor mañana?». Siempre estoy en busca de nuevas formas de hacer que mis clases sean más chulas y efectivas. Más allá de la informática, lo que realmente importa es esa chispa que ves en los ojos de alguien cuando descubre algo nuevo gracias a ti. ¡Eso es lo que realmente define mi éxito!

